Posteado por: Iván | 3 noviembre 2007

¡Cuidado! Una moneda… (I)

Como hemos visto en anteriores artículos, la conservación de nuestras monedas es fundamental; se trata en muchos casos de piezas ya por sí de gran valor, que una vez deterioradas se devaluarán irremediablemente.

Hay una frase que me gusta mucho y es que más vale prevenir que curar, y por ello creo que puede ser muy interesante conocer de antemano cuáles son los agentes potencialmente más peligrosos para nuestras monedas. Os advierto ya de antemano que alguno os va a sorprender…

  • El aire es un problema importante, ya que sus contaminantes producen la oxidación de los metales con los que entran en contacto. El resultado va a ser lo que en numismática se llama una pátina. Seguro que todos hemos visto en nuestra casa cómo los objetos de plata adquieren primero una tonalidad dorada y por último se ennegrecen; lo mismo ocurre con las monedas. El tabaco y otros humos también las perjudican muy seriamente.

Pátina en moneda de plata

El anverso de este duro de plata ha perdido su brillo y su reversoestá adquiriendo una tonalidad dorada, una película cada vez más gruesa debida a la oxidación del aire.

 

  • La humedad también es crítica. Aunque parezca mentira, corroe el metal y a largo plazo puede reducir la moneda a polvo, con mucha facilidad en las de cobre. Se denomina también “cáncer de moneda” y se manifiesta en forma de manchas verdosas sobre su superficie, que seguro hemos visto en más de una ocasión.

Ejemplo de corrosión en una moneda

Esta moneda presenta síntomas claros de corrosión, con amplias zonas verdes de aspecto polvoriento donde el metal ha desaparecido ya.

 

  • Las huellas, un detalle del que pocos se preocupan. Ni qué decir tiene que nuestros dedos están siempre llenos de grasa y componentes ácidos; es muy peligroso tocar con ellos monedas nuevas, ya que pueden dejar en ellas manchas de color negro a medio plazo que pueden ser complicadas de eliminar.
  • La saliva. Estoy seguro de que este punto es muy interesante; por su composición, puede producir pequeñas motas si se salpica con ella la superficie de una moneda (por ejemplo al estornudar o simplemente al hablar). Por mucho que se limpie, es fácil que queden restos, que se acaban convirtiendo en un serio problema, y es que las manchas son prácticamente imposibles de quitar.

Manchas de saliva en una moneda

¡Cuidado con la saliva! Puede provocar manchas negras como en esta moneda, impensables ya de eliminar.

 

  • Atención al sistema de almacenamiento. Algunos sistemas que se venden para colocar monedas contienen PVC, que de manera espontánea emiten gases artificiales que corroen el metal hasta hacerlo desaparecer literalmente. Al igual que por la humedad, detectaremos la corrosión observando manchas o una película verdosas sobre la moneda.

Pel�cula verdosa fruto de la emanación de gases del PVC

Los envases de PVC de algunos álbumes y fundas también pueden corroer las monedas

 

  • Y ya por último, aunque menos conocidas, tenemos las lacas. Y es que una de las medidas de protección, como veremos, para contrarrestar la oxidación por el aire es recubrir previamente la moneda con una fina capa de laca para así aislarla. Es una operación quirúrgica, y cada día menos aconsejable, ya que una concentración inadecuada puede provocar la aparición de grietas en la moneda.

Y después de esto, sólo queda decir que son muchísimos los factores que determinan el estado de conservación de las monedas. Conocer de antemano estos riesgos puede evitar muchas lamentaciones o, en el mejor de los casos, tener que recurrir a métodos muy agresivos, que de cualquier modo devaluarán nuestra colección económica y emocionalmente.

En el próximo post concluiremos este tema explicando algunas soluciones: qué hacer cuando a pesar de tomar todas las precauciones posibles queremos atenuar la degradación de nuestras monedas o limpiarlas.

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Responses

  1. […] Una moneda… (II) En el artículo anterior hemos visto que hay un gran número de agentes contaminantes que pueden degradar el estado de […]

  2. […] Como ya sabemos, por acción de los agentes contaminantes presentes en el aire, se inicia un proceso de oxidación que hace que la moneda quede recubierta por una película, la pátina. Es muy tentadora la idea de eliminarla, pero nada más lejos de la realidad: en muchos casos, dependiendo de la tonalidad de la pátina muchos coleccionistas pagarían mucho más dinero que por una moneda limpia, por increíble que parezca. No obstante, las piezas no pierden su valor cuando tratamos de remover esta película, siempre que no se deteriore la moneda. […]

  3. Hola.
    Todo lo que publicas me parece muy interesante.
    Tengo una preguntas ¿Como se diferencia una moneda de una medalla?,tengo monedas de una onza de plata,por ejemplo de jihn lennon,o del “papa”son esto ¿nonedas o medallas?
    Gracias.

  4. Hola Salvador:

    Las monedas deben tener acuñado un texto que se denomina valor facial (por ejemplo: “1 euro”) y además poseer una marca de ceca, que certifica en cierto modo que la moneda ha sido acuñada por una entidad pública reconocida (en el caso de España, la “M” coronada).
    Las medallas simplemente son discos metálicos sin ningún valor facial.

    Un saludo.

  5. para limpiar plata (o eso dicen):

    http://numisma.forum-express.net/cajon-de-sastre-f8/como-saber-si-un-objeto-es-de-plata-o-no-t192.htm


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